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Menor de edad abusada por su madre es rescatada por las autoridades

En redes sociales circuló un video donde se observa a una madre golpear salvajemente a su hija, ante tal indignante situación los residentes del sector San Miguel, de Manoguayabo en Santo Domingo Oeste, publicaron las imagines haciendo un llamado a las autoridades.

Grabar el video fue efectivo para llamar la atención de las autoridades, pero muchos se cuestionan porque no socorrieron a la niña.

Este cruel video de un minuto y seis segundos fueron los minutos y segundos más largos y angustiantes para esta niña de aproximadamente tres años de edad, quien recibe sin clemencia golpes del ser que está destinado a cuidarle, su madre.

La mujer de nacionalidad haitiana arrastra a la niña por el pavimento tomándola del cabello y recogiendo tubos de plástico para continuar golpeándola. Claramente se observa a la niña extender la mano y pedir ayuda a las personas a su alrededor, pero nadie la socorrió.

Previo a esta acción la menor llego hasta el colmado Marrero a comprar chocolates, al regresar a casa, la madre la recibió con golpes porque supuestamente se equivocó en la compra. La niña, logro escapar de su hogar y encontró refugio en los propietarios del establecimiento, quienes intentaron protegerla pero hasta allí, llegaron las garras de esta mujer.

Los residentes del sector indignados ante la situación emprendieron una búsqueda para encontrar a la responsable de tan vil acto.

Al llegar a la casa de la agresora, el escenario fue insólito, una mujer con otra menor de un año y medio en brazos, embarazada y consciente del hecho cometido.

Entre el caos generado; la curiosidad de los niños y la indignación de adultos, existía una pregunta que todos se hacían, donde estaba la menor?

La niña que en cuyo rostro solo se vislumbra la mirada del miedo, permaneció oculta en la casa de una vecina a quien apoda “Mi Vecinita” por ser el ángel de la Guardia que la protege de las constantes golpizas propinadas por su madre.

El padre de la niña quien no se encontraba en la casa en el momento del hecho expresó que nunca ha maltratado a su hija.

Al pasar las horas, al sentir protección, y alejarse de la multitud el rostro de la infante cambio y con una sonrisa producto de la inocencia, la confusión y mezcla de sentimientos, pregunto: Y mama, murió?.

Fuente: CDN

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