Deportes

Jugadores que quedaron cortos de grandes hitos

Los 500 jonrones y los 3,000 imparables siguen siendo marcas sagradas para los bateadores, como los son las 300 victorias y los 3,000 ponches para los lanzadores. Pese a que los métodos de análisis más avanzados han disminuido el énfasis en muchas estadísticas tradicionales, hay cifras que siguen siendo respetadas en el mundo beisbolero.

Cuando un jugador se encuentra en la etapa final de su carrera, los números redondos suelen convertirse en objetivos, algo a lo cual aspirar antes de que llegue el momento de decir adiós. Pero, obviamente, no todo jugador en esa posición llega a su meta a tiempo.

Presentamos a 11 estelares de las Mayores que se quedaron justo cortos de un número redondo:

Lou Gehrig: 493 jonrones, 1,995 impulsadas

Esta historia es tan trágica como lo es conocida. De no haberlo traicionado su cuerpo, no hay duda de que el “Caballo de Hierro” habría rebasado los 500 cuadrangulares y las 2,000 carreras producidas. Es muy probable que hubiera alcanzado también los 3,000 imparables. (Terminó con 2,721.) Pero Gehrig fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad con la cual se le asociaría posteriormente. Gehrig nunca volvió a jugar después del diagnóstico y murió en 1941, poco antes de cumplir los 38 años. Pese a que su carrera tuvo un final prematuro, Gehrig ocupa el séptimo lugar en la lista de todos los tiempos en impulsadas.

Al Kaline: 399 cuadrangulares, 498 dobles

Kaline quizás sea uno de los jugadores más menospreciados del Salón de la Fama y eso podría deberse a que se quedó corto de ciertas cifras redondas. Kaline terminó su carrera con 3,000 imparables, pero sus números de poder se vieron afectados por el hecho de que pasó sus mejores años en un estadio que favorecía a los lanzadores. Además, diversas lesiones lo limitaron a un promedio de 125 partidos por año en sus últimas 13 campañas, aunque no impidieron que fuera exaltado a Cooperstown en 1980.

Fred McGriff: 493 bambinazos

Solamente Gehrig se acercó más que McGriff a los 500 jonrones sin conseguirlos. En el 2002, parecía que McGriff lo logaría luego de conectar 30 vuelacercas a sus 38 años. Pero después de década y media de una resistencia envidiable, las lesiones lo limitaron a 13 cuadrangulares en 86 juegos por los Dodgers del 2003. McGriff tuvo una última oportunidad al año siguiente con Tampa Bay, pero fue dejado en libertad en julio. McGriff quedó fuera de la boleta para el Salón de la Fama en el último ciclo de votaciones y es difícil no preguntarse cómo siete jonrones más hubiesen afectado su candidatura. De no haberle robado la huelga de 1994 dos meses de una de sus mejores campañas, quizás lo sabríamos.

Andrés Galarraga: 399 vuelacercas

“El Gato” fue mejor jugador de lo que se le recuerda. Al momento de cumplir 32 años, el venezolano tenía 116 cuadrangulares, pero sus números mejoraron cuando firmó con los Rockies. Galarraga fue eficaz como bateador hasta los 43 años, pese a que perdió gran parte de las temporadas de 1999 y 2004 mientras luchaba contra el cáncer. Galarraga conectó su cuadrangular número 299 el 1ro de octubre del 2004 y posteriormente firmó con los Mets ese diciembre, pero no le fue bien en los entrenamientos primaverales en el 2005 y, con su puesto en el roster de Nueva York en duda, decidió tirar la toalla.

Dale Murphy: 398 jonrones

Murphy, quien fue reconocido como Jugador Más Valioso de la Liga Nacional dos veces, sumaba 310 bambinazos en las Mayores al momento de cumplir 32 años y en ese sentido estaba a la par de cañoneros en el Salón de la Fama como Mike Schmidt, Reggie Jackson, Willie McCovey, Eddie Murray y Frank Thomas. Pero Murphy no pudo mantener ese paso. En las siguientes cuatro temporadas, conectó apenas 86 cuadrangulares pese a que jugaba casi a diario. Tuvo dos jonrones más en 1992, campaña en la que una lesión en una rodilla lo limitó a 18 compromisos. Murphy hizo un último intento en 1993 con los Rockies, pero no se voló la cerca en 26 juegos y optó por retirarse.

Luis González: 596 dobles

Solamente 17 jugadores han conectado 600 dobles en la historia de Grandes Ligas y nadie se ha acercado más a dicha cifra sin alcanzarla que González. Recordado por los 57 jonrones que dio en el 2001, temporada en la que definió la Serie Mundial con un “globito” ante el panameño Mariano Rivera, el jardinero de ascendencia cubana es uno de apenas 13 jugadores que han conectado 45 dobles en cuatro campañas distintas, incluyendo 52 en el 2006. Aun a sus 40 años, González conectó 26 dobles en 387 presentaciones por los Marlins del 2008, pero no le bastó para llegar a los 600.

Ian Kinsler: 1,999 hits

El intermedista, quien fue convocado a cuatro Juegos de Estrellas, parecía tener buenas posibilidades de alcanzar los 2,000 hits cuando firmó un contrato de dos años con los Padres previo a la temporada del 2019. En ese momento, necesitaba apenas 57 imparables más para lograrlo. Pero Kinsler bateó .217 y una lesión en la espalda lo mantuvo fuera de acción durante las últimas semanas de la campaña. Kinsler decidió retirarse como jugador e integrarse a la gerencia de San Diego.

Tommy John: 288 victorias

Con la excepción de Roger Clemens, por motivos ajenos a su récord de ganados y perdidos, los 24 lanzadores que han sumado 300 victorias están en el Salón de la Fama. Y ningún serpentinero desde principios del siglo 20 se ha acercado más a dicha marca sin alcanzarla que John. Por falta de esfuerzo no fue. El zurdo militó en Grandes Ligas durante 26 temporadas, incluyendo 14 después de que el Dr. Frank Jobe le reconstruyera el ligamento ulnar colateral del codo de lanzar a través de un procedimiento que hoy lleva el nombre de John. En 1989, John tuvo promedio de carreras limpias de 5.80 en 10 aperturas por los Yankees antes de ser dejado en libertad en mayo, poco después de cumplir los 46 años.

Bert Blyleven: 287 victorias

Después de 14 años en la boleta del Salón de la Fama, Blyleven finalmente fue exaltado al Salón de la Fama en el 2011. En un momento, llegó a tener solamente 14.1% de los votos. Quizás le hubiera sido más fácil entrar si hubiera logrado 13 victorias más en sus 22 campañas de Grandes Ligas, muy pocas de las cuales disputó con equipos que llegaron a la postemporada.

Billy Pierce: 1,999 ponches

Pierce tiraba duro y encabezó la Liga Americana en ponches en 1953 como integrante de los Medias Blancas de Chicago. El zurdo fue convocado a siete Juegos de Estrellas, pero a partir de 1961, lesiones en el hombro de lanzar lo comenzaron a limitar. Pierce pasó las últimas dos campañas de su carrera fungiendo mayormente como relevista. Tras abanicar a dos bateadores en 3.0 innings el 3 de octubre de 1964, se quedó a un ponche de los 2,000.

Johan Santana: 1,988 ponches

El total de ponches de Santana es indicio de dos cosas: El increíble talento del venezolano y las lesiones que lo descarrillaron. Al momento de cumplir 32 años, Santana sumaba más ponches (1,877) que Justin Verlander, quien en el 2019 se convirtió en el 18vo integrante del club de los 3,000. Y ningún lanzador que haya trabajado menos de 2,300 innings ha abanicado a más bateadores que Santana.

Desafortunadamente para el oriundo de Tovar, quien ganó dos Premios Cy Young de la Liga Americana con los Mellizos, múltiples cirugías en el hombro de lanzar y un desgarre en un tendón de Aquiles le pusieron un fin prematuro a su carrera.

Relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba